SANTO DOMINGO, RD.- El reconocido guía espiritual Saúl Maxwell, popularmente llamado “El psíquico de las estrellas”, volverá a su tierra natal el próximo 20 de noviembre, con el propósito de compartir su experiencia de vida, su legado familiar y su visión solidaria enfocada en los niños en situación vulnerable.
Descendiente de una familia con cinco generaciones de sensibilidad espiritual, Maxwell heredó sus dones de su madre Andreíta Abreu, dominicana, y de su padre Bernard Alfonsus Maxwell, oriundo de Aruba. Desde temprana edad manifestó una conexión especial con lo divino, y asegura que, a diferencia de sus antepasados que practicaban la lectura de cartas o café, él canaliza mensajes celestiales a través de estados profundos de trance y oración.
Su camino comenzó cuando apenas tenía 10 años, inspirado por su devoción a Dios y a la Virgen de Guadalupe. Su habilidad intuitiva lo llevó incluso a experimentar momentos de prosperidad, como ganar la lotería en varias ocasiones, lo que él atribuye a su fe y a la alineación energética con el universo.
No obstante, su labor no se limita al plano material. Saúl ha dedicado gran parte de su vida a servir a los más necesitados, ofreciendo orientación espiritual a cambio de donaciones, ropa o juguetes para niños desfavorecidos. “Mi misión es transformar el dolor en esperanza y la fe en acción”, ha expresado en diversas ocasiones.
Su trayectoria lo ha llevado por Alemania, Bélgica, España, Francia, México, Puerto Rico, Estados Unidos y otros países, donde ha ganado el reconocimiento del público y de importantes medios de comunicación. En México, en particular, ha participado en programas de alto alcance como Hoy, Televisa Espectáculos, Shanik en Fórmula, En Casa de Mara y entrevistas con Yordi Rosado y Paul Stanley.
Gracias a su autenticidad y su mensaje de amor, figuras internacionales como Jenni Rivera y Jennifer López han buscado su guía espiritual.
Con su regreso a la República Dominicana, Saúl Maxwell reafirma su deseo de reconectar con su pueblo y continuar su labor de llevar luz, esperanza y equilibrio espiritual a quienes más lo necesitan.
